Alejandro Solórzano, director de Heroyna

Siempre me llena de gusto cuando surgen nuevos talentos dentro del área de cine en la ciudad de Tijuana como hoy, es el caso de Alejandro Solórzano Garibaldi.

por Cuauhtémoc Ruelas

Siempre me llena de gusto cuando surgen nuevos talentos dentro del área de cine en la ciudad de Tijuana como hoy, es el caso de Alejandro Solórzano Garibaldi. Este joven cineasta ha hecho realidad su sueño de ver realizado el primero de los que seguro serán muchos más largometrajes, por ahora nos presenta Heroyna, una película muy interesante en la que se valió de distintos talentos tijuanenses para concretarla. Aprovechando que la cinta se estará mostrando este próximo sábado 25 de febrero en el Ciclo de Cine LO IC EN BC del CEART, los invito a conocerlo y que sea el quien nos adentre en el estilizado mundo de Heroyna.

Cuéntanos un poco sobre tí y como se dio tu interés por el cine.

Desde muy chico tuve esta fascinación con todo lo relacionado a Hollywood, sin embargo, al principio me enfocaba mucho en la animación, donde esencialmente el anime era para mí una pasión muy grande. Posteriormente, cuando empecé a descubrir el cine independiente, me di cuenta de que era posible contar historias desde otra perspectiva, y sobre todo me pareció que era una forma muy factible de canalizar todas mis inquietudes. De ese modo comencé a toparme con películas que reflejaban esa misma pasión que encontraba en la animación. Ahí fue la primera vez que me di cuenta que eso era a lo que me quería dedicar.

Elegida en varios festivales de cine independiente a nivel internacional, te pediría que me contaras de que trata tu opera prima Heroyna.

Heroyna es la historia de dos jóvenes que se hacen llamar Queen y King, quienes tienen una relación amorosa y a la vez son adictos a varias cosas, entre ellas las drogas y los asaltos a pequeños establecimientos que es con lo que sustentan este tipo de vida. De ese modo la trama gira alrededor de estos dos personajes y de la atracción que tienen entre ellos, la cual es una relación bastante adictiva, con la que al mismo tiempo se explora la posibilidad de como las personas pueden llevar una relación de este tipo rodeados de cosas tan negativas, cosas que sin duda van en contra de la estabilidad de una pareja.

¿En qué género se enmarca Heroyna? y ¿A qué público va dirigido?

Yo lo describo como crimen y romance. En cuanto a la forma de la película, considero que tiene una estructura bastante experimental, razón por la que la hemos estado canalizando a un público joven, interesado en propuestas alternativas en relación al cine, y a la vez en el público interesado en producciones independientes. Esto último sin duda habla más de la realización en sí de la película, más que de la historia, algo que también influye, sobre todo en la forma en la que presentas un proyecto como este.

¿Cuánto tiempo les llevo levantar este proyecto?

La realización del guión tomó alrededor de un año, en el que yo comencé por mi cuenta durante la universidad, posteriormente tuve un semestre de intercambio en el que tomé varios talleres de guionismo. Para cuando ya lo concluí, comencé junto a la productora Claudia Sánchez Espinoza la pre producción, la cual nos tomó otros seis meses aproximadamente, incluyendo casting, músicos etc., y ya el rodaje en sí duro un año. Después de todo eso tomamos otros seis meses de post producción, al mismo tiempo que realizábamos la banda sonora. Entonces ya todo junto tardamos más o menos tres años en terminarlo.

Algo que llamó mucho mi atención sobre Heroyna, fue precisamente la banda sonora, la cual está formada por música original a cargo de artistas tijuanenses. Háblanos un poco de este proceso.

Los músicos que nos ayudaron fueron Braulio Lam, Isaac González y Eduardo Amezcua con su proyecto llamado Grenda. Entre ellos tres seleccionaron una escena, cuidando cada uno de las sensaciones que se buscaban trasmitir. De ese modo todas las pistas fueron compuestas basadas en las escenas que fueron asignadas, principalmente porque desde que estaba escribiendo el guión yo imaginaba este tipo de sonidos electrónicos, ambientales y experimentales, por ello buscamos a este tipo de músicos que ya tuvieran ese estilo, sobre todo porque es algo que muchas veces te revela más el estado emocional de los personajes que la imagen en sí, o lo que están diciendo. Entonces era otra dimensión, en el que dentro de la película no hay un sólo momento sin musicalizar, pues, aunque de repente este medio disfrazada en el fondo, la música siempre está jugando un rol muy importante dentro de la historia.

Desde ese punto de vista, ¿crees que el entorno artístico en nuestra ciudad favorece la realización de películas independientes?

Definitivamente. Creo que lo que hemos vivido al realizar Heroyna fue algo muy interesante en ese aspecto, porque el cien por ciento de las personas que colaboraron con nosotros lo hicieron por interés en el proyecto y sobre todo porque tiene una inquietud artística que querían incorporar. Entonces nos damos cuenta que hay muchísima gente muy talentosa interesada en colaborar y en ese aspecto encuentras de todo.

¿Cuáles consideras los principales obstáculos y o beneficios a los que se enfrenta tu generación a la hora de levantar un proyecto como este?

En cuanto a los obstáculos el factor económico es muy significativo. No obstante, creo que los beneficios son mayores, de entre los que señalaría el surgimiento de nuevas herramientas. Por ejemplo, hoy en día ya puedes realizar una película con un iPhone y posteriormente editarlo en una Mac, elementos que resultan verdaderamente mágicos y que cuando yo estaba niño no existían, por lo que me alegra que estén a nuestro alcance. Por otro lado, y en cuanto a público, creo que este ya está más dispuesto a disfrutar de este tipo de propuestas, al mismo tiempo que existen muchos más espacios para exhibirlos, y sobre todo que gracias a esto hay más retroalimentación.

Por último, Alejandro, ¿Qué sigue en este 2017?

Creo que una meta que nos hemos fijado Claudia y yo como casa productora, es que después de este proyecto tan ambicioso, queremos seguir desarrollando trabajos un poco más inmediatos, sobre todo porque tenemos un compromiso muy grande para que en nuestro siguiente largometraje se note que dimos un salto de calidad. Por ello este 2017 será de mucho aprendizaje.

  1. […] sin tapujos, lo malo: el estilo visual es muy estridente, donde el director Alejandro Solórzano Garibaldi toma muy extrañas decisiones de edición, que enfatizan las limitaciones y fallas de la cinta. […]

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