Jean-Claude Van Johnson (Primera temporada)

por Cuauhtémoc Ruelas

(Jean-Claude Van Johnson, David Callaham, 2016)

Luego de ver Jean-Claude Van Johnson me puse a pensar en el potencial que pueden tener algunas ex-estrellas de acción noventeras para hacer parodias de sí mismos. Y no me refiero a un humor burdo y facilón, sino a producciones cuyo tema y desarrollo no esté dirigido específicamente a audiencias que disfruten del cine de acción y sus figuras venidas a menos, sino a un público general que pueda disfrutar de una propuesta verdaderamente interesante.

Pero me estoy adelantando.

Jean-Claude Van Johnson es una excelente serie de seis capítulos creada por Dave Callaham y producida por la plataforma Amazon, cuyo tema y ejecución trasciende lo más genérico del mencionado cine de acción y espías. Es decir, llega un momento en que es fácil olvidar que estamos viendo una parodia, debido a que la trama atrapa a su audiencia gracias a la emoción que puede generar un guion bien escrito, balanceado y enormemente entretenido.

Al principio de la serie vemos precisamente a Jean-Claude Van Damme interpretando una versión ficticia de sí mismo: un afamado actor reconocido como profesional de las artes marciales. Nos enteramos de que sale del retiro para volver a ponerse en la piel de su alter ego, como un investigador privado encubierto cuyo nombre es Jean-Claude Van Johnson. Entonces deberá usar como tapadera su trabajo como protagonista en una nueva versión de Huckleberry Finn, re-imaginada como una cinta de acción. Estas acciones lo ponen una vez más en contacto con su compañera, Vanessa (Kat Foster), el gran amor de su vida, una situación que podría regresarle la gloria del pasado– o destruirlo tanto a él como a la misión que pretende cumplir.

Como aficionado al cine de acción debo aceptar que éste es propenso a la parodia, por ende, no es la primera vez que vemos una propuesta similar. Se ha convertido en el principal generador de humor en el cine moderno, como se ve en títulos que van desde la divertida Austin Powers con Mike Myers, la genial Hot Fuzz de Edgar Wright, la fallida The Other Guys de Adam Mckay, pasando por The Expandables de Sylvester Stallone (con un guion precisamente de Callaham) o el mismo Van Damme cuando realizo la cinta JCVD en 2008.

jean claude van johnson poster

El enfoque que esta vez muestra Callaham parece fresco e innovador gracias al incisivo humor y al dinamismo del guion. A pesar de que el tema es un poco añejo, la energía de los personajes, sus vivaces personalidades y el frenético ritmo de la obra hacen que las situaciones familiares cobren nueva vida y se conviertan simultáneamente en un homenaje a los héroes de acción y los convencionalismos del género de espías.

El director Peter Atencio pone más atención al desarrollo de personajes que a las sutilezas técnicas de las explosiones o los efectos especiales. Y aunque ciertamente hay brillantes muestras de pirotecnia y peleas bien coreografiadas, es obvio que la película no se trata de un catálogo de escenas sensacionales, sino una sólida historia acompañada de sobresalientes secuencias.

El elenco resulta destacado, no sólo en el veterano Van Damme, en plena forma física e histriónica, donde incluso se da tiempo de exponer habilidades humorísticas que no recuerdo haberle visto antes. Acompañado de un sólido grupo de actores, como Kat Foster y Phylicia Rashad, y cabe mencionar al joven Moisés Arias interpretando a uno de los papeles más misteriosos de la serie.

Jean-Claude Van Johnson ofrece un nivel de diversión en forma de múltiples chistes ocultos y referencias a las cintas del astro belga que sin duda deleitarán a quienes las aprecien. Estoy seguro de que me perdí algunas, pero entre las que más me gustaron fueron las constantes referencias a la cinta Timecop aunque no hace falta captar esos detalles para disfrutar enormemente esta serie.

Tal vez no sea tan atractiva y accesible para audiencias que no toleran el cine de acción, pero definitivamente muestra una madurez muy significativa para el género, y podría ser el anuncio de un futuro más ambicioso. Ya era hora de que alguien diera ese paso, y desde luego nadie está mejor preparado para darlo que Jean-Claude Van Damme, quien ya lleva un tiempo riéndose de sí mismo. —CR