Cine Lotería (2018)

Lo que nos cuenta la película es tan interesante y valioso que es una lástima no haber tenido mayor presupuesto para que todo quedara mejor.

por José Paredes

(Cine Lotería, Eduardo Luis Arguelles, 2018)

Es una realidad que todo artista que tenga una relación romántica con alguien fuera de su ámbito podrá tener problemas con su indiferencia. Es parte del paquete y me atrevo garantizar que es inevitable. No he conocido a ningún artista que me demuestre lo contrario. Este es el tema principal de Cine Lotería y es sorprendente como tiene más entendimiento de este dilema que lo que el trailer indica. De hecho, el avance (el cual lo pueden encontrar únicamente en IMDB) no da ninguna indicación sobre esto ya que cubre solo el primer acto de la película, y no de una manera muy llamativa. Créanme. No le hace del todo justicia al resultado final.

Johnny Rodríguez (interpretado por el mismo director Eduardo Luis Argüelles) es un cineasta viviendo en Los Ángeles, California que hizo una película, pero no tiene ni la menor idea de cómo terminarla. Observa lo que lleva filmado una y otra vez con la esperanza de agarrar inspiración, pero nada. Su director favorito es Luis Buñuel, y al enterarse que en el Palacio de Bellas Artes en Ciudad de México van a proyectar su obra perdida llamada La Mujer Dormida, se lanza de inmediato ya que, como muchos artistas suelen creer, piensa que estando ahí frente la obra de su ídolo tendrá la inspiración suficiente para acabar su filme, el cual habla de una historia de amor en la que un hombre no se siente listo para pasar el resto de su vida con la mujer que ama. De la misma manera en que Rodríguez no se siente listo para hacerlo si tuviera a una mujer dispuesta a pasar la vida con él, así que, similarmente, se pone a buscar a “su musa” y tal vez de ese modo obtenga la inspiración que le hace falta. Viaja desde la meca del cine americano hasta la meca del cine nacional, y en la proyección de La Mujer Dormida conoce a Lucia (Natasha Esca), una doctora con narcolepsia de la cual se enamora a primera vista, y nos asegura que su búsqueda ha llegado a su fin.

Durante todo este primer acto, el film se enfoca en la obsesión del personaje con su cine. Representado con gran exageración, pero sigue siendo la verdad de como muchos cineastas son con sus obras ya que, para todo director, siempre hay algo que pudo haber hecho mejor. —Ejemplo, en el detrás de cámaras de Goodfellas, el guionista nos cuenta como Scorsese se estaba quejando en plena premier de escenas con las que quedó inconforme.— Es claro que el cine es lo más importante para Johnny en todo el mundo, y es tanta su admiración por Buñuel que empieza a vestirse como si fuera el comienzo del Siglo XX, aunque el bigotito de Dalí ya es más hipster que otra cosa. Se niega a actualizarse tecnológicamente, a tal grado que solo escribe a máquina y filma en celuloide. Lo curioso es como se muestra esto no con admiración ni burla, sino en la negación de la realidad, artistas que quieren y demandan trabajar de esta manera anticuada, pero que necesitan que sus papás les sigan mandando dinero. Tal vez la película llegó un poco tarde en cuanto a la guerra que surgió hace unos ocho años entre el celuloide contra lo digital, pero tampoco ha habido muchas que hablen de ese tema.

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Entonces, Lucia llega a su vida. Al comienzo siente atracción por ella más por “musa” que por lo que sienta física o sexualmente, y la película se adelanta de su primera cita hasta seis meses de la relación en donde Johnny ya ha hecho cambios a su vida por ella, pero que claramente es infeliz. Nunca vemos los detalles de cómo se van enamorando, pero sí vemos aquellas discusiones en donde el sueño del artista choca con la realidad de la doctora, y entendemos ambos puntos.

No voy a contarles en qué termina, pero solo diré dos cosas. La primera es que le pasa “algo” a Lucia que en cualquier otra comedia me molestaría, pero en ésta tiene todo el sentido ya que nos estuvo dando pistas durante el filme que algo así sucedería (entre estas indicaciones está la telenovela mexicana que ve Johnny diario, la cual aprovecha también el film para burlarse de las novelas mexicanas). La segunda es que hay una pequeña sorpresa en la que por lo menos yo interpreté también como una burla al cine mexicano que frecuentemente hace comedias, pero siente la necesidad de terminar en tragedias y situaciones deprimentes en su último acto, cuando deberíamos estar sonriendo.

Cine Loteria es un proyecto ambicioso, y lamentablemente se ve afectado por la falta de presupuesto y calidad técnica. He visto proyectos de mucho más bajo presupuesto con mejor calidad de imagen, lo cual es sorprendente ya que es fotografiado por Edgar Luzanilla, quien ha trabajado en muchos proyectos como El Porvenir, grabada aquí en Tijuana y donde obtuvo una mejor imagen. El audio está mal ecualizado, y la edición por momentos corta de más. Hay una escena en la que Johnny y Lucia están paseándose en el lago de Chapultepec y durante la conversación, sin motivo alguno, colocan inserts de los alrededores, interrumpiendo un momento íntimo entre ambos. Uno no puede tener a un protagonista que sea fan de Buñuel sin que ocasionalmente tenga fantasías entre la realidad y la ficción, y que trate de interpretar sus problemas/dilemas a través de ellas. Ahí es cuando más se nota el bajo presupuesto ya que los efectos no se ven del todo convincentes. Cuando Rodríguez se para frente a un cine y en el letrero ve su nombre, es bastante notable que la imagen está photoshopeada o algo por el estilo.

Yo siempre he tenido la virtud de poder ver un proyecto y no dejarme llevar del todo por sus defectos sino ver qué es lo que el director nos está contando, y lo que nos cuenta la película es tan interesante y valioso que es una lástima no haber tenido mayor presupuesto para que todo quedara mejor. Tal es la pasión de un director como Johnny, quién comenzó su película sin tener el final, de la misma manera, supongo, el director de Cine Loteria contó una historia sin tener todas las herramientas adecuadas para hacerlo. Pero su historia está contada, y es una buena. Con problemas técnicos y ocasionalmente exagerada o caricaturesca, pero buena. —JP

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