A Wrinkle in Time (2018)

Toca temas importantes como el bullying, la unión familiar, el respeto por uno mismo, entre otros, pero todo lo hace de forma tibia, ya que por querer abarcar tanto se queda corta.

por Javier Espinoza

(Un Viaje en el Tiempo, Ava DuVernay, 2018)

Ava DuVernay se aventura en su primer super-producción (valuada en 110 MDD) después de una destacada carrera como directora de dramas históricos como Selma (2014) y el documental 13th (2016).

Basada en el libro del mismo nombre, publicado en 1962 por Madeline L’Engle, y adaptada para la pantalla por Jennifer Lee (directora de Frozen, 2013) y Jeff Stockwell (guionista de Bridge to Terabithia, 2007), A Wrinkle in Time nos lleva a varios mundos fantásticos a través de viajes astrales, denominados tesseract, descubiertos por una pareja de científicos (Gugu Mbatha-Raw y Chris Pine). En uno de estos viajes se queda atrapado el padre de Meg (Storm Reid), y ella no puede superarlo. Pasan algunos años, y el hermano pequeño de Meg, un niño prodigio de seis años de nombre Charles Wallace (Deric McCabe), consigue la ayuda de tres viajeras astrales para ir a su rescate. Durante el viaje vivirán varias aventuras que los ayudarán a reencontrarse como familia y a aceptar sus defectos y virtudes.

En lugar de convertirse en una película familiar, se torna en una “buena” película infantil. Toca temas importantes como el bullying, la unión familiar, el respeto por uno mismo, el valor de enfrentar los problemas, entre otros, pero todo lo hace de forma tibia, ya que por querer abarcar tanto se queda corta. Hay personajes que se sienten poco desarrollados, por ejemplo el de Calvin O´Keefe (Levi Miller), el cual en la serie de libros en las que se basa la cinta, es de vital importancia para la comunicación de los personajes, pero aquí es completamente eliminado en momentos relevantes de la trama.

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El drama entre los adultos, los señores Murry (Mbatha-Raw y Pine) se resuelve de forma tan sencilla, tan poco desarrollada, que parece que solo fue un pretexto para que los niños viajaran a mundos extraordinarios y hacer gala de efectos especiales decentes (más no excelentes). El bullying que sufre Meg en la escuela, no parece tener una razón de peso, no vemos tantos sucesos en la escuela como para que nos enteremos del motivo de sus diferencias con su abusadora Veronica (Rowan Blanchard), aunque la resolución en pantalla de este suceso provee un momento de “justicia” para la víctima.

Es una película ligeramente entretenida, que será del gusto de los fans de la serie de libros, ya que les ilustrará los grandes pasajes de los mismos. La participación de los personajes de apoyo, sobre todo Oprah Winfrey, Reese Whiterspoon y Mindy Kaling, como las tres viajeras astrales, y la estupenda actuación del niño Deric McCabe como Charles Wallace, son dignas de resaltar, pero, al fin de cuentas, A Wrinke in Time se siente como una oportunidad perdida, que en sus secuelas (si es que genera lo suficiente en taquilla) espero se subsane y enfoque solo en uno o dos temas, bien narrados, en lugar de tratar de pegarle a tantos y fallar. La historia tiene el potencial suficiente para hacerlo. —JE

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