Desangrados por el anzuelo: Blood Hook (1986)

El director enmarca su película, aunque sea de manera bastante superficial y chafona, del mismo modo que Steven Spielberg presentó su proto-slasher Jaws de 1975. La diferencia es que en lugar de incriminar al pez, aquí es el pescador quién está ocasionando las muertes.

por Mickey J. Brijandez

(Blood Hook, Jim Mallon, 1986)

A veces el único mérito de una película es haberse realizado.

En mi reseña pasada del blu-ray de Terror (1978), lanzado en abril del presente año por Vinegar Syndrome, les hablaba un poco sobre el concepto del slasher y su relevancia. La película de Norman J. Warren se puede decir utilizó los elementos de un sub-género que apenas estaba adquiriendo forma para narrar su propio cuento sobrenatural. Entre The Texas Chainsaw Massacre (1974) y Halloween (1978) —solo por mencionar dos ejemplos icónicos— los setentas pavimentaron el camino que terminaría sellando otra cinta, una técnicamente ochentera (1980, para ser exactos) pero producida durante las últimas patadas del ’79, que estéticamente y en su estructura le debe todo a la década previa: Friday the 13th.

En los ochenta se dejó venir una camada de slashers; unos originales, otros derivativos, unos originalmente derivativos y otros derivativamente originales; espero haberme explicado. Las películas mencionadas arriba se convirtieron en franquicias durante éste período y todos los productores alrededor de la fogata trataron de obtener su propio pedazo de carne. Se desencadenó el terror en días festivos como Navidad o San Valentín. En las aulas del colegio o en el baile de graduación. En el profundo del bosque o los rasposos callejones de Nueva York. Durante una sexy pijamada o a la mitad de tus pesadillas en la calle Olmo. Cuando un realizador se esmeraba poquito, podía tratar de dejar un sello que diferenciara su obra del resto. Digamos que en esa premisa opera Blood Hook: Horror de pescadores.

Blood_Hook_1.3.6 (2)

Atrapando al pez gordo.

Originalmente llamada Muskie Madness, o Carnada en ciertos países de habla hispana, se refiere al nombre de un festival anual de pescadores en Wisconsin, EUA donde la meta es atrapar al muskie (nombre corto para el muskallonga americano; siéntanse libres de googlearlo) más grande dentro de una competencia pueblerina. El director Jim Mallon enmarca su película, aunque sea de manera bastante superficial y chafona, del mismo modo que Steven Spielberg presentó su proto-slasher versus fuerzas de la naturaleza, Jaws de 1975. La policía local se muestra renuente a tomar cartas en el asunto durante una serie de asesinatos acuáticos por miedo a espantar al turismo reunido en tan anticipado evento. La diferencia es que Mallon, en lugar de incriminar al pez, es un pescador el que está ocasionando las muertes. Y eso ni siquiera queda claro por gran parte de la historia. Es un anzuelo gigante el que salta desde la oscuridad, o de las profundidades marinas, para enganchar a sus víctimas por la boca y arrastrarlas al fondo agua. Así de disparatado como suena.

Todo mundo comienza a temer al anzuelo. El Blood Hook del (nuevo) título; re-nombrada así por Kaufman y Hertz de Troma Entertainment, sus distribuidores originales, por ser mucho más comercial que Muskie Madness. No podemos negarles eso. Nuestros protagonistas son el grupo de veinteañeros, chicos y chicas arquetípicos. Uno de ellos, el que de algún modo funciona como principal, guarda un obscuro secreto: Cuando niño, presenció en vivo como su abuelo fue la primera víctima de ese misterioso gancho. Desde entonces, nunca ha sido atrapado. Su misión en la vida es poder cerrar el capítulo de un tortuoso pasado, cueste lo que tenga que costarle. Todo el pueblo es presentado como un montón de paletos sospechosos hasta que el plot demuestra lo contrario o aparecen muertos, cadavéricos e inflamados, al fondo del lago.

Blood_Hook_1.3.5 (2)

Una última cena.

Jamás ausente de diálogos o situaciones irrelevantes. Romances a medio cocinar con las locales atractivas. Hay todo un sub-plot sobre el diabolus in música o “música del diablo”, una frecuencia maldita que compele al escucha a asesinar, como poseído por el demonio, bastante descabellado, pero al final no lleva a nada. Lo que pudo ser un slasher diferente a la norma cae en la sensación de lo desbalagado y todo eso se lo atribuyo al tiempo de duración: 111 minutos.

No es recomendable tener una fijación con el tiempo total de una película, sobre todo para hablar en contra o su beneficio; pero el horror casual se nutre más de unos sólidos ochenta a noventa minutos. Casi veinte de diferencia podrán no aparentar mucho pero cuando la trama es ligera se corre el riesgo de redundar o expandir en lo trivial. De hecho, en la distribución original de la película, tanto en salas de cine como en video, corría por un total de… [redoble de tambor, por favor] 93 minutos. Por muchos años esa fue la única versión disponible en VHS y DVD, víctima de los tijerazos de Troma. Entiendo que Vinegar Syndrome decida lanzar una versión íntegra, respetando la visión del director, así como para aplacar la sed de los completistas.

Blood_Hook_1.3.19 (2)

¿Un estofado de “pescado”?

Que no sirva lo anterior como detractor, pues hay imágenes únicas que no recuerdo haber visto antes. Un duelo climático de anzuelo contra anzuelo. A manera de lanzas, dos combatientes se enfrentan el uno al otro enganchándose con sus respectivas cañas, pelándose capas de piel. Si el homicida serial es un pescador, la única conclusión viable es derrotarlo en su propio juego. La revelación de lo que el asesino hace con los cuerpos me provocó un honesto salto, por su creepyness bordeando en lo ridículo. Hay una línea musical de sintetizador que permea en la banda sonora y honestamente no le pide mucho a los scores del maestro Claudio Simonetti meets dejos de John Carpenter. Pueden escuchar un sample debajo:

Blood Hook fue la única película que Jim Mallon dirigió, antes de tener una larga carrera como productor y director de una serie llamada Mystery Science Theatre 3000 (MST3K para corto), sus spin-offs y especiales televisivos. Quizás hayan escuchado de ella. Es un show bastante influencial, incluso hasta nuestros tiempos post-YouTube. Cada que un grupo de personas con actitudes pretenciosas se reúne para burlarse de películas baratas o chafas, le deben algo a MST3K. Mallon hizo su carrera criticando movies derivativas, con malos valores de producción o imitaciones rodadas “en chinga” con el afán de aprovechar modas y/o el zeitgeist cultural de otras mucho más icónicas.

La ironía, ¿no? —MJB

Ésta publicación es parte de una serie de reseñas de los lanzamientos recientes en DVD y Blu-ray de Vinegar Syndrome, compañía de restauración y distribución de cine. Pueden adquirir Blood Hook (1986) en Blu-ray y DVD directo en su sitio web (hay envíos internacionales) o en Amazon México. 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: