Second Act (2018)

Jennifer Lopez tiene una extraña cualidad para de-glamorizarse y convertirse en mujer común, pero nunca ordinaria. Esa presencia singular le ayuda a estelarizar películas como ésta: un drama de superación con toques de comedia que utiliza todos los clichés de telenovela, pero a su favor, coqueteando con el melodrama pero sin abusar.

por Javier Espinoza

(Jefa por Accidente, Dir. Peter Segal, 2018) 

Jennifer Lopez tiene una extraña cualidad para de-glamorizarse y convertirse en mujer común, pero nunca ordinaria. Sin llegar a los niveles de otras estrellas como Sandra Bullock o Julia Roberts, tiene el encanto suficiente para que comedias románticas como The Wedding Planner (2001) o Maid in Manhattan (2002) funcionen, además, demuestra que tiene las suficientes tablas actorales en otro tipo de películas como Selena (1997) o la estupenda Out of Sight (1998). Esa presencia singular le ayuda a estelarizar películas como Second Act, un drama de superación con toques de comedia que utiliza todos los clichés de las telenovelas, pero a su favor, coqueteando ligeramente con el melodrama, y sin abusar.

30112809258_e6e27c7460_k (2)

Ella es Maya Vargas, sub-gerente del supermercado en el cual espera ascender a gerencia. No lo tiene sencillo ya que no cuenta con estudios más allá de la preparatoria y es mayor de cuarenta años, lo que la pone en desventaja frente a otro solicitante al puesto, Arthur (Dan Bucatinsky). No consigue el ascenso y, ante las nuevas dinámicas de trabajo que considera ridículas, decide renunciar. Apoyada por su comadre Joan (Leah Remini) y su ahijado Dilly (Dalton Harrod), éste último le crea un perfil falso y consigue varias entrevistas de trabajo. Ésto conduce a Maya a un nuevo e importante puesto como consultora de una empresa líder en cuidado de la piel. Confiada de sus habilidades adquiridas por todos los años trabajando en el supermercado, además empoderada con sus nuevas credenciales falsas, Vargas lidera a un equipo creativo para desarrollar un nuevo producto; de paso poniéndola en competencia contra Zoe (Vanessa Hudgens), hija del dueño, y hasta ese momento, líder de la misma área.

42172321180_2645387923_k (2)

Cuando llegamos a ésta parte de la película, parece que nos vamos a topar con una historia contada muchas veces antes, en la que se desarrolla una competencia interna. Tenemos a un villano que se siente desplazado o la investigación y subsecuente exposición del impostor. Todo eso sucede, pero no sin antes entrar al toque melodramático. Maya consiguió el trabajo en parte, si, a su currículo inventado, pero sobre todo porque el dueño de la empresa, Anderson Clarke (Treat Williams), ya la buscaba por ser la verdadera madre de su hija adoptada.

Aquí es cuando empiezas a perder la fe en la película, pensando que nos encontramos ante una telenovela lacrimógena. Pero no. Curiosamente, abordan el tema de la adopción por una ruta diferente, con mucha madurez y sensibilidad por parte de los involucrados. Tal vez las cosas si se resuelven demasiado fácil, pero, a fin de cuentas, el drama en la vida de los personajes deriva hacia otros caminos: el papá es viudo y solo se dedica a su empresa, la hija dejó su carrera como fotógrafa por apoyarlo, Maya no quiso formar una nueva familia con su novio Trey (Milo Ventimiglia) debido al trauma de haber puesto a su hija en adopción.

29043451917_dd49fc811e_k (2)

Second Act tiene momentos divertidos, casi siempre provocados por Leah Remini y el resto del elenco de apoyo, en donde incluso podemos encontrar un momento musical al ritmo de Push It de Salt-n-Pepa, sin que se sienta forzado. La presencia de Lopez da mucha vitalidad a una trama que la requiere para no perder el interés. Treat Williams también constituye una apariencia agradable en pantalla, con su perpetuo papel de padre buena onda que recuerda al mismo rol que desempeñó en la serie de TV Everwood (2002). La película se distancia muy poco de otros dramas de superación, incluso aquellos con la misma protagonista (como la ya mencionada Maid in Manhattan, por ejemplo) y utiliza elementos similares, desordenados un poquito, pero sin aportar nada al género. Al final, no distrae de sus objetivos principales: entretener y conmover, consiguiendo ambos con éxito. —JE

second_act_xlg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: