Día: 22 enero, 2019

Alguien puso algo en mi bebida: Climax (2018)

Que más shockeante que una película de miedo ensamblada como experimento de video-danza. Gran parte de su duración solo hay dos tipos de encuadres, viñetas y long-shots etéreos, principalmente con bailarines veinteañeros, de cuerpos atractivos y personalidad desagradable. Poco a poco se escabulle bajo todos tus sentidos con la más ridícula de las premisas: algún descabezado bañó con LSD la sangría. The Ramones ya tenían una canción sobre el tema.