El complejo de Elektra | La Séptima Víctima

La película dirigida por Rob Bowman, protagonizada por la heroína de acción Jennifer Garner, ‘Elektra’ (2005), ha sido un tanto ignorada por la historia al existir durante una década donde las audiencias no estaban tan acostumbradas a emociones complejas en sus súper-héroes.

por Mickey J. Brijandez

Pocas cosas se benefician tanto con el paso del tiempo como el cinema. Las idiosincrasias específicas de cada época dejan de ser relevantes al momento de (re)evaluar una película; paradójicamente, no podemos observarlas bajo ningún otro lente que él del presente, aun así, es inevitable calificarlas como claros productos de su era.

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Jean Brooks como Jacqueline Gibson en The Seventh Victim

Una introducción

Elegí The Seventh Victim de 1943 (producida por Val Lewton, dirigida por Mark Robson) para titular ésta columna por ser un film noir que, intencionalmente o no, se mantiene único. Tiene todos los eventuales arquetipos del género: policías, gángsters, asesinatos, desapariciones, crímenes, hasta una misteriosa femme fatale que conserva un gran secreto; pero nuestro protagonista no es un clásico detective duro de roer con revolver en el cinto, sino una inmadura adolescente en búsqueda de su extraviada hermana mayor, en el proceso, incluso siendo un retorcido coming-of-age. La huérfana Mary debe recorrer las sucias y corruptas calles de Nueva York para destapar la desaparición de Jacqueline Gibson, su ultimo familiar viviente. Personajes heroicos tratan de ayudarle, villanos tratan de entorpecerla, todo esto mientras va perdiendo la inocencia y es testigo de primera mano de los horrores del mundo.

Pero más sobre esa película en otra ocasión.

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I

Quiero viajar al 2004, cuando el género de superhéroes con posibilidad de detonar secuelas comenzaba a expandir horizontes. Sí, teníamos ya segundas y terceras, hasta innecesarias partes, de los world’s finest Batman y Superman, así como Marvel abría el catálogo de los populares Spider-Man y X-Men, pero re-visitemos “ese otro” pocas veces desglosado escenario. Aquel cuando DC decidió hacer un spin-off no solicitado de sus Detective Comics con Catwoman; protagonizada por Halle Berry, ganadora del Oscar en 2002 por Monster’s Ball, además, interpretaba a la mutante manipuladora del clima Storm para la casa contraria. Eso de actores haciendo crossover de banderas no es algo nuevo.

Por esas mismas fechas, Alias era uno de los programas más populares de la televisión nacional norteamericana, que sin ignorar Felicity, se puede argumentar dicho drama de espionaje le abrió la pista a J.J. Abrams como productor, para después aterrizar en Lost y ya conocemos el resto de la historia. El elenco incluía, no solo a personales favoritos como Melissa George, Rachel Nichols o el nominado de la Academia en múltiples ocasiones Bradley Cooper, sino también a la estrella en ascenso Jennifer Garner. Su turno como icónica heroína de acción, semana tras semana, llamó la atención de alguien en 20th Century Fox y Marvel Enterprises (hoy Marvel Entertainment) para que co-protagonizara junto a Ben Affleck la película del 2003 Daredevil, encarnando a la ninja mercenaria, envuelta en satín rojo, portadora de mortíferos sais, Elektra Nachios.

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El éxito comercial del demonio de Hell’s Kitchen le aseguró una secuela, pero en la curiosa forma de spin-off, mismo que llevaría al centro y al frente al personaje de Garner – y donde el Daredevil de Affleck no aparece por ningún lado. Elektra, del 2005, narraba una historia mucho más introspectiva y personal, indagando en el pasado traumático de su protagonista homónima.

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II

Siempre que nos cuentan una historia de “asesino por contrato entabla amistad con infante”, sobre todo post-1994, es imposible no referirnos a Léon: The Professional de Luc Besson. Elektra, en sus vagos momentos de humanidad, se rehúsa a cumplir un contrato que acabaría con la vida de la adolescente Abby (Kirsten Prout; ahora Zien) y se ve forzada a emprender una misión para cuidarla y defenderla. Esa misma decisión, provoca que toda la ira de The Hand sea desatada sobre las fugitivas. Similar a las contrapartes televisivas que conocimos en Netflix (donde Elektra fue interpretada por Elodie Yung), The Hand es una asociación mercenaria cuyos miembros cuentan con habilidades y súper-poderes místicos.

La fuga, si algo permite, es que Elektra y Abby entablen una relación que fluctúa, desde la rivalidad hacia todo el espectro de protectora y protegida, mejores amigas, hermana mayor y menor, hasta ecos maternales. Éste es el núcleo o el motor que impulsa a la película. Como mucho del cine basado en personajes de historieta, incluso en el presente, las secuencias de acción pasan a segundo plano si no se parte de un fundamento emocional.

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La película dirigida por Rob Bowman ha sido un tanto ignorada al existir en una década donde, de entrada, las audiencias no estaban acostumbradas a emociones complejas en sus súper-héroes. En segundo, es un discurso cargado casi completamente hacia la feminidad. Hoy que EUA y muchas partes del mundo se están abriendo al tópico de la representación, hace quince años, Elektra nos introducía a una historia sobre una mujer que resucita de entre los muertos (un bit familiar extraído de los comics y que también vimos en Netflix) viviendo un constante duelo entre perderla por completo o conservar su humanidad. En Abby encuentra ese último gran vinculo para mantenerla, sobre todo por los paralelos o los reflejos que la niña emana sobre su pasado tormentoso.

La película incluye una serie de flashbacks a la infancia de Nachios, su constante abuso y el empuje a manos de sus mayores para convertirla en actual máquina de muerte. Jennifer Garner es excepcional para transmitirnos la introspección de un personaje que no encuentra su posición en el mundo, la rudeza cuando hay que patear culos y dulzura en la relación con su pequeña aliada. Son matices de melodrama, que no quiero decir nunca, pero en su tiempo pocas veces habían sido vistos en el cine de gente con leotardos y capas. —MJB

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