Categoría: Crítica

Una Nación de Asesinos: Assassination Nation (2018)

Sam Levinson se da la oportunidad de meter en una licuadora inspiraciones o referencias para ingerirlas y regurgitarlas en nuestra cara. Desde la estilización de videos musicales de los noventas o tempranos dosmiles, hasta planos secuencias extraídos de la obra de Brian De Palma. Es una imaginería pop y violenta que se extraña ver en pantalla. Lo más cercano que hemos tenido éste año por la misma vena fue Revenge de Coralie Fargeat.

Te Juro Que Yo No Fui (2018)

Película escrita y dirigida por Joaquín Bissner, o lo correcto sería decir que es un “largometraje promocional” ya que cumple con presentar de forma eficiente un resort ubicado en Cancún. Vemos el complejo turístico en su totalidad, incluidas estupendas tomas aéreas que transportan al espectador a este paradisíaco lugar. Son 84 minutos que se sienten eternos y no se salvan con prácticamente nada.

La hazaña de Bradley Cooper. La cuarta versión de un clásico: A Star is Born

Es una historia básica cuyo gran acierto radica más en la forma que en el fondo. No podría llamársele un musical como tal, pero la música está presente siempre. A veces complaciente, está donde debe de estar, sin manipular. Se antoja para un soundtrack clásico instantáneo.

Halloween (1978)

Si bien la historia de un asesino que acechaba a un puñado de adolescentes no fue particularmente innovadora a finales de los 70s, lo que hizo que resaltara y perdure durante décadas como una de las mejores es la forma en que su director logró capturar la esencia del horror en un sólo ente: The Shape.

Venom (2018)

Venom es un terrible candidato para protagonizar una historia de superhéroes convencional. No hay nada inspirador en un personaje cuyo conflicto moral más importante es matar o no gente por alimento y placer. Puedo más o menos ver la lógica de encargarle la dirección a Fleischer, pues Zombieland combinó hábilmente humor y carisma con violencia. La diferencia es que aquella fue una película inspirada, mientras que ésta fue hecha en automático y mal manejada en la post-producción.

Hold The Dark (2018)

Definitivamente no es una película perfecta, pero es una ejemplar exploración sobre la oscuridad del alma humana y cómo se conecta fácilmente con el lado salvaje de la naturaleza. Es muy probable la más oscura y sombría que el director Jeremy Saulnier (Blue Ruin, Green Room) ha entregado.

Like Father (2018)

Aunque la premisa pudiera convertirla en una comedia cursi, la directora evita todas esas ñoñerías, enfocándose mucho en el lado humano y realista de las cosas para capturar la relación tensa de sus protagonistas. Tiene los elementos de una historia de 'pareja dispareja', y algunos clichés que abundan en las películas de ese tipo, pero la forma en que se desarrolla se siente orgánica y honesta.

Nuestro Tiempo (2018)

El hecho que Reygadas interprete a la figura central en su propia película sobre la masculinidad, seguramente lo hará blanco de críticas y acusaciones de egocentrismo, sobre todo considerando lo personal e íntimo de su contenido. Se juega con el cliché del autor masculino egolatra que se coloca al centro de sus historias y que asigna una escala cósmica a sus problemas personales.

Castle Rock: El Stranger Things para adultos que necesitábamos

Aunque la serie no adapta directamente ninguna obra de Stephen King, acierta como una entretenida amalgama entre su imaginario literario y la mitología de sus adaptaciones fílmicas. No es necesario haber leído la extensa bibliografía del Rey del Horror para disfrutarla; puede ser capaz de satisfacer tanto a fans de hueso colorado, así como a las audiencias casuales del género.

Summer of 84 (2018)

Inspirada en películas como The Burbs, Goonies, Monster Squad; y sin dudas a la popular serie de Netflix Stranger Things; Summer of '84 se deleita en crear una atmósfera de inocencia durante la época en la que eventos como los retratados en la película podían suceder sin tantas complicaciones como hoy.

Asiáticos Ricos y Locos

El director Jon M. Chu (que en mi opinión nunca había hecho nada bueno, salvo mi gusto culposo por la saga Step Up y Jem and the Holograms) junto a su DP Vanja Cernjul, llenan cada milímetro del cuadro con algún tipo de exceso. En sus visuales, vestuarios, locaciones y producción, el olor al dinero te cachetea desde atrás de la pantalla.

Atypical: Lo anormal ahora está de moda

En toda la paja de series adolescentes, ésta destaca por muchas razones. Aquí si hay una propuesta y una búsqueda en la producción y el guión. Encontramos una forma original de abordar las múltiples etapas de la juventud narradas desde el punto de vista del atípico de la tribu.

The Predator (2018)

En parte película de acción de los 90's y en parte comedia, The Predator es 100% una película de Shane Black en toda la extensión de la palabra. Esto no significa que sea una de sus mejores cintas, pero si algo cumple es en darnos 1 hora y 47 minutos de tonto y desenfrenado entretenimiento.

Sierra Burgess y la inmortalidad del cliché adolescente

No demérito ni la producción, ni las actuaciones, ni el guion, por más inverosímil que sea, ya que Netflix comienza a ser un viejo bot sabiondo que conoce perfectamente su target y sabe disparar en el corazón a unos cuantos millones de pubertos alrededor de todo el mundo.

Upgrade (2018)

Es más que una pulida re-interpretación de Death Wish, con un robot psicópata como co-protagonista. Teje hábilmente sus ideas sobre la venganza y la tecnología. Nuestra relación con ambas, se sugiere, no es muy diferente. Creemos estar en control de nuestros aparatos, así como de nuestros impulsos primitivos, pero fácilmente podemos perder de vista cuándo éstos se apoderan de nosotros.

Tiempo Compartido (2018)

El director Sebastían Hofmann nunca esconde lo sombrío de la situación: El trabajo de cámara da prioridad a planos abiertos y estáticos, la música nos evoca las tensas películas de suspense de Alfred Hitchcock; así como la iluminación fría y neón de la noche, o lo plano y soleado del día; nos cuenta de un mundo antiséptico y artificial.

Lean on Pete (2018)

La película lidia con situaciones emotivas y en más de una ocasión casi me llevó a las lágrimas, pero en ella nunca se nota un intento deliberado de jugar con nuestras emociones. Esto se debe al trabajo del director Andrew Haigh y el fotógrafo Magnus Joenck, que más que realismo, buscan naturalidad.

Los Adioses (2018)

Es una película bien lograda, poética y entretenida en igual medida. La fotografía y la edición tienen una cualidad de ensueño, la cámara flota alrededor de sus personajes en tonos que evocan un recuerdo; la juventud y adultez de los personajes se tejen de manera tan orgánica, un momento comentando directamente sobre el otro.

Espías por accidente: The Spy Who Dumped Me (2018)

Mila Kunis y Kate McKinnon se involucran en un montón de escenarios improbables, patean traseros accidentales, dejando un rastro de sangre y muerte por donde sea que pasen. Es humor del más negro y violento combinado con un cuento amoroso entre dos mejores amigas que, mientras se tengan la una a la otra, el peligro circundante les viene a menos.

Loveling: Amor de madre (2018)

El concepto de la movilidad social corre a lo largo de la película. Lo vemos en cómo para Fernando, promesa del handbol internacional, y la familia Ventura Santi, irse de Latinoamérica se siente como una garantía hacia una vida mejor. Habiendo crecido toda mi vida cerca de Estados Unidos, uno aprende a ver los países del primer mundo en una luz casi mágica, como solución a todo problema.