Etiqueta: criticas

Upgrade (2018)

Es más que una pulida re-interpretación de Death Wish, con un robot psicópata como co-protagonista. Teje hábilmente sus ideas sobre la venganza y la tecnología. Nuestra relación con ambas, se sugiere, no es muy diferente. Creemos estar en control de nuestros aparatos, así como de nuestros impulsos primitivos, pero fácilmente podemos perder de vista cuándo éstos se apoderan de nosotros.

Mentadas de Madre: The Nun (2018)

En lugar de apelar a un estilo directoral propio, o al menos tratar de definirlo, Corin Hardy se fue por la ruta de imitar a sus cineastas o películas favoritos. Tiene algunos picos en sus secuencias de mayor locura donde homenajea pesadillas góticas desenfrenadas de los 70's y 80's, pero es lo unico que se nota: Influencias.

Tiempo Compartido (2018)

El director Sebastían Hofmann nunca esconde lo sombrío de la situación: El trabajo de cámara da prioridad a planos abiertos y estáticos, la música nos evoca las tensas películas de suspense de Alfred Hitchcock; así como la iluminación fría y neón de la noche, o lo plano y soleado del día; nos cuenta de un mundo antiséptico y artificial.

Lean on Pete (2018)

La película lidia con situaciones emotivas y en más de una ocasión casi me llevó a las lágrimas, pero en ella nunca se nota un intento deliberado de jugar con nuestras emociones. Esto se debe al trabajo del director Andrew Haigh y el fotógrafo Magnus Joenck, que más que realismo, buscan naturalidad.

Los Adioses (2018)

Es una película bien lograda, poética y entretenida en igual medida. La fotografía y la edición tienen una cualidad de ensueño, la cámara flota alrededor de sus personajes en tonos que evocan un recuerdo; la juventud y adultez de los personajes se tejen de manera tan orgánica, un momento comentando directamente sobre el otro.

Espías por accidente: The Spy Who Dumped Me (2018)

Mila Kunis y Kate McKinnon se involucran en un montón de escenarios improbables, patean traseros accidentales, dejando un rastro de sangre y muerte por donde sea que pasen. Es humor del más negro y violento combinado con un cuento amoroso entre dos mejores amigas que, mientras se tengan la una a la otra, el peligro circundante les viene a menos.

Loveling: Amor de madre (2018)

El concepto de la movilidad social corre a lo largo de la película. Lo vemos en cómo para Fernando, promesa del handbol internacional, y la familia Ventura Santi, irse de Latinoamérica se siente como una garantía hacia una vida mejor. Habiendo crecido toda mi vida cerca de Estados Unidos, uno aprende a ver los países del primer mundo en una luz casi mágica, como solución a todo problema.

Haciendo un teatrito: Blood Theatre (1984)

Hay dos variantes en el sub-género del "cine dentro del cine": Películas que ocurren en lo abstracto, como su conceptualización o manufactura; y aquellas como Blood Theatre donde literalmente suceden dentro del teatro. Una sala, el lobby, sus pasillos, la cabina de proyección, ventanilla de boletaje, la marquesina y otros etcéteras.

Plan V (2018)

Hay algo ingenuo, pero también refrescantemente escapista, sobre una película como Plan V que de manera nada crítica repite estereotipos nerd ya décadas viejos. La idea de que siguen siendo una simpática minoría oprimida puede ser falsa y tóxica a largo plazo, pero también una atractiva fantasía dada nuestra actualidad.

¡Madre mía! Aquí vamos de nuez

Hay gente bonita que le va tan bien en la vida que sus únicas preocupaciones son organizar buenas fiestas, caer perdidamente dentro y fuera del amor y cantar canciones, coreografiadas a la perfección, de la mejor agrupación pop en la historia: ABBA.

Mente Revólver (2017)

Película de impacto meramente atmosférico, retrata la violencia como la otra cara de la convivencia social y los personajes son empujados a reaccionar ante los conflictos, obligados a tomar decisiones inmediatas; suspendidos en la significación de una amenaza latente: La verdadera protagonista es la violencia.

Hotel Transylvania 3: Summer Vacation (2018)

Es como un episodio de una caricatura para niños estirado a 97 minutos, en una serie de gags que nacen de las posibilidades cómicas de colocar villanos sobrenaturales del cine clásico en situaciones vacacionales típicas, y en su mayoría funcionan gracias al talento visual del director Genndy Tartakovsky.